La historia de Salomón y Doaly; un ejemplo de lucha

Mi nombre es Salomón Ramirez, ciudadano Colombiano, y quiero compartir con ustedes mi experiencia al contratar un crédito hipotecario en una oficina de Caja Madrid (actual Bankia) de Alicante.En Agosto del año 2007 contraté una hipoteca con mi esposa, en ese momento yo tenía dos trabajos y mi esposa también trabajaba.

En el momento de contratar la hipoteca, mi esposa y yo eramos solicitantes de asilo político, y eso no fué incoveniente para contratar la hipoteca por un valor de 161,000€.

Empezamos pagando una cuota mensual de 715€, entonces asumible, cuando a los 6 meses ya había aumentado a 920€ y seis meses después se situó en 1,022€; en apenas un año estábamos pagando una cantidad muchísimo mayor a lo inicialmente previsto por la entidad bancaria. El problema empezó entonces, a finales del 2,008, me quedé sin trabajo. Fué entonces, cuando ví que no iba a poder pagar la siguiente mensualidad, cuando me acerqué a la oficina bancaria y les dije que había perdido el trabajo y que no iba a poder hacer frente a tan elevada hipoteca. Les remití un escrito explicando la situación y ofreciendo mi casa en dación en pago, a lo cual, la entidad bancaria, no emitió respuesta alguna.

Yo tengo dos hijos, a los cuales tengo que mantener por encima de todo, así que la elección era o que mis hijos comieran o que el banco “se comiera” mis pocos ingresos aún dejándoles a deber y los intereses corriendo, evidentemente opté por alimentar a mis hijos.

Un par de meses después, volví a pasarme por la entidad bancaria y me dijeron que fuera ingresando el dinero que pudiera y hablando con el Sr. Federico Ramirez, encargado del tema de las hipotecas de, la entonces, Caja Madrid, nos dijo que pagaramos 200€ al mes durante dos años y que luego cuando las cosas cambiaran, entonces mirarían que hacer con nuestra cuota hipotecaria.

Esta propuesta, evidentemente, fue verbal y no quedó nada por escrito; pasaron unos días cuando nos llegó una carta del Ministerio del Interior denengándonos la solicitud de asilo, lo que povocó, que automáticamente, mi mujer y yo, nos quedaramos sin papeles. Situación que pudimos solucionar y nos reguralizamos por arraigo social.

Volvimos, de nuevo, a la oficina bancaria y volvimos a hablar con el Sr. Federico insistiéndole en la dación en pago. Nos pidió, entonces, que le entregaramos algunos documentos y solicitudes, incluyendo un informe que certificara que la vivienda no era VPO. Le llevamos todos los documentos que nos pidió y nos tiró la operación a trás, solo porque, en el documento que certificaba que la vivienda no era de VPO, no ponía “descalificado”, sino que ponía “de venta libre”. Por esa razón, este señor impidió la dación el pago y fue causa suficiente para ocasionar todo lo que después ocurrió.

Miembros de Stop Desahucios Alicante ante la vivienda de Salomón y Doaly impidiendo el desahucio.

El 25 de Enero de 2,010 dió comienzo el proceso de ejecución hipotecaria. En enero del año siguiente el banco se adjudicó la vivienda en subasta por un valor del 50% del valor de tasación de ese año, no del valor que me dieron a mi en su día, y además nos quedaba una deuda de 95,100€. Es decir, sin casa y con una deuda equivalente a otra casa.

Llegó, a continuación, la orden de desahucio, debíamos abandonar antes del 28 de noviembre de 2,011 la vivienda, mi mujer, mis dos hijos y yo. Pedimos ayuda a la plataforma de familias con hipotecas impagables a través de GADES, a Stop Desahucios Alicante y a los abogados de ADICAE Alicante. Con todo este apoyo conseguimos parar el desahucio y nos dieron una nueva fecha para abandonar la vivenda, el 8 de Febrero de 2,012.

Una vez parado el desahucio, nos acercamos todas las personas que lo impedimos a la oficina bancaria, ubicada en la Avenida de la Estación. Allí hablamos con el director de la oficina y le pedimos que nos condonaran la deuda, pues la vivienda ya se la habían adjudicado, a lo que nos contestó que haría lo posible que estuviera a su alcance y nos remitió a los abogados del banco, los cuales estuvieron hablando con los abogados de Stop Desahucios y llegaron a un acuerdo; el banco se quedaba con la casa y el banco no nos reclamaría esos 95,100€ a menos que recibieramos una cuantiosa herencia o que nos tocara la lotería, en cuyos casos, si que nos la reclamaría.

Se logró firmar que no nos perseguirían los sueldos (hasta 3 salarios minimos legales) y que, tampoco, en un futuro, nuestras pensiones.

José Salomón celebra la decisión judicial
José Salomón celebra la decisión judicial

El acuerdo se firmó el día 7 de febrero de 2,012 en el Juzgado de Alicante, un día antes del segundo desahucio.

Le damos las gracias a Dios, al 15M, a Stop Desahucios Alicante, a GADES y a cada una de las personas que se solidarizaron con nuestro problema y nos ayudaron en esos momentos tan poco deseables para nadie.

Animamos a todas las personas que tengan problemas con sus hipotecas a que pidan ayuda, porque no están solos y que lo que esté en nuestras manos con gusto les ayudamos y les apoyamos.

-Salomón y Doaly-

2 comentarios en “La historia de Salomón y Doaly; un ejemplo de lucha

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